Es la palabra de Andrés López, docente de la carrera de Periodismo Deportivo de la UNLP, que explica además el balance positivo de sus primeros años y su futuro.
El estudio del periodismo existe desde la década de 1930 en La Plata, cuando se creó la Escuela Superior de Periodismo, dependiente de la Universidad Nacional de La Plata pero sin ser una carrera de grado. Hoy su nombre es “Facultad de Periodismo y Comunicación Social”, con el pase de jerarquía obtenido en 1994. Pero no sólo recibió ese cambio, porque entendió que existía una rama de la disciplina (oficio y profesión a la vez) a la que no se le prestaba la suficiente importancia. Así nació en 2009 la Tecnicatura Superior Universitaria en Periodismo Deportivo, la que Andrés López, titular de la cátedra homónima del primer año, describe como “una enseñanza más allá de la formación de profesionales que tengan determinados saberes específicos del momento”.
Cuando una carrera comienza de cero, sus objetivos siempre son ofrecidos a los ingresantes como muestra de lo que se espera conseguir a lo largo de sus, en este caso, tres años de duración. Entonces entra a tallar el perfil de graduados apuntado, del que López entiende: “La formación no es para los medios deportivos existentes, sino para pensar el deporte como un espacio de mejora de la sociedad, que considero lo más valioso que la carrera puede aportar”. El ex adjunto de Periodismo Deportivo de 2009 reafirma su argumento con un ejemplo claro: “Con la primera extensión específica de la carrera situada en Formosa, y otras que van a existir, se debe consolidar la disciplina porque tiene todo por hacer; incluso tiene importancia a nivel de salud, porque el periodismo promueve el deporte entre las poblaciones”.
Ya en torno a la estructura específica de la Tecnicatura, López justifica con tres datos sustanciales el buen resultado que se ha logrado. En primer lugar la cantidad de gente que terminó la Tecnicatura “fue muy alta”, representando “una masa crítica de egresados que de a poco empiezan a crear diferentes espacios de investigación, práctica periodística, voluntariado y extensión”. Tales situaciones dan el margen destinado a “consolidar el periodismo deportivo dentro de la universidad”. La segunda información trata de la división de la cursada de Periodismo Deportivo en teórico y práctico: “Todos sentimos que en ese primer año nos había faltado darle un mayor tiempo para desarrollar sus contenidos, así que el teórico amplía la mirada, porque los deportes tienen distintas consideraciones según el país, desde su práctica pero también desde la inserción de los deportistas en la sociedad”.
El tercer ítem es más sencillo pero no menos importante. “La política será de continuidad y consolidación del sistema del trabajo, hasta alcanzar un nivel de excelencia, y los materiales evolucionarán igual que la formación, la carrera, el deporte y los estudiantes”, aclara López. Ese sistema tiene tres ejes: la historia, el reglamento y la práctica. La visión universitaria de los últimos años observaba que las escuelas privadas trabajaban el eje práctico desde el reglamento, descuidando la perspectiva histórica de las disciplinas. “Nuestra idea es articular todo y que sirva para generar una formación más completa del periodista deportivo”, expone el Licenciado. La premisa se cierra con un último ejemplo: “Se puede estudiar el básquet, pero su reglamento cambia y lo seguirá haciendo, así que lo importante no es saberlo de memoria sino comprender cuál es su lógica de funcionamiento y, por lo tanto, la parte histórica llega a ser la más rica”.
El estudio del periodismo existe desde la década de 1930 en La Plata, cuando se creó la Escuela Superior de Periodismo, dependiente de la Universidad Nacional de La Plata pero sin ser una carrera de grado. Hoy su nombre es “Facultad de Periodismo y Comunicación Social”, con el pase de jerarquía obtenido en 1994. Pero no sólo recibió ese cambio, porque entendió que existía una rama de la disciplina (oficio y profesión a la vez) a la que no se le prestaba la suficiente importancia. Así nació en 2009 la Tecnicatura Superior Universitaria en Periodismo Deportivo, la que Andrés López, titular de la cátedra homónima del primer año, describe como “una enseñanza más allá de la formación de profesionales que tengan determinados saberes específicos del momento”.
“Se puso en marcha y funciona y no está flaqueando”, explica el también
Licenciado en Comunicación Social. Y añade: “Sí hay cuestiones de
implementación como en toda carrera nueva, porque las cátedras se fueron
armando sin un presupuesto extra o espacios del todo adecuados”. La cuestión de
fundar una nueva manera de entender al deporte, y su práctica periodística, va
de la mano con la presencia de la Licenciatura en Comunicación Social, cuyas
cursadas, introducidas en la propia Tecnicatura, complementan y forman el
perfil que busca la casa de estudios. “Fue una restructuración que incluyó a
docentes, cursadas y aulas, junto a la articulación de la carrera con lo que ya
existía en la facultad, la Licenciatura en Comunicación Social; y todo eso se
cumplió”, señala el docente.
Cuando una carrera comienza de cero, sus objetivos siempre son ofrecidos a los ingresantes como muestra de lo que se espera conseguir a lo largo de sus, en este caso, tres años de duración. Entonces entra a tallar el perfil de graduados apuntado, del que López entiende: “La formación no es para los medios deportivos existentes, sino para pensar el deporte como un espacio de mejora de la sociedad, que considero lo más valioso que la carrera puede aportar”. El ex adjunto de Periodismo Deportivo de 2009 reafirma su argumento con un ejemplo claro: “Con la primera extensión específica de la carrera situada en Formosa, y otras que van a existir, se debe consolidar la disciplina porque tiene todo por hacer; incluso tiene importancia a nivel de salud, porque el periodismo promueve el deporte entre las poblaciones”.
Ya en torno a la estructura específica de la Tecnicatura, López justifica con tres datos sustanciales el buen resultado que se ha logrado. En primer lugar la cantidad de gente que terminó la Tecnicatura “fue muy alta”, representando “una masa crítica de egresados que de a poco empiezan a crear diferentes espacios de investigación, práctica periodística, voluntariado y extensión”. Tales situaciones dan el margen destinado a “consolidar el periodismo deportivo dentro de la universidad”. La segunda información trata de la división de la cursada de Periodismo Deportivo en teórico y práctico: “Todos sentimos que en ese primer año nos había faltado darle un mayor tiempo para desarrollar sus contenidos, así que el teórico amplía la mirada, porque los deportes tienen distintas consideraciones según el país, desde su práctica pero también desde la inserción de los deportistas en la sociedad”.
El tercer ítem es más sencillo pero no menos importante. “La política será de continuidad y consolidación del sistema del trabajo, hasta alcanzar un nivel de excelencia, y los materiales evolucionarán igual que la formación, la carrera, el deporte y los estudiantes”, aclara López. Ese sistema tiene tres ejes: la historia, el reglamento y la práctica. La visión universitaria de los últimos años observaba que las escuelas privadas trabajaban el eje práctico desde el reglamento, descuidando la perspectiva histórica de las disciplinas. “Nuestra idea es articular todo y que sirva para generar una formación más completa del periodista deportivo”, expone el Licenciado. La premisa se cierra con un último ejemplo: “Se puede estudiar el básquet, pero su reglamento cambia y lo seguirá haciendo, así que lo importante no es saberlo de memoria sino comprender cuál es su lógica de funcionamiento y, por lo tanto, la parte histórica llega a ser la más rica”.

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